Arizona. Rumbo a California

Llega el momento de encender los altavoces o ponerse bien altos los auriculares porque aquí hay banda sonora 🙂 (mi versión gratuita del blog no me deja insertar la canción y como casi todo el mundo tiene acceso a Youtube desde cualquier dispositivo desde el que estéis leyendo esto, lo podréis escuchar. Se convirtió en uno de mis favoritos hace tiempo. Gracias Carlitos por este gran descubrimiento ;-))

El camino que calculamos de una media hora aproximadamente se convirtió en una hora y media. Estábamos perdidos por las carreteras de Arizona, con las siluetas de las montañas formadas por la luz de la luna llena y el desierto a nuestra espalda. Guiados por una dirección que nos habían dado desde España y sin encontrar ninguna señal que nos orientara, hicimos un camino de ida y vuelta durante una hora larga hasta encontrar un alojamiento en medio de la nada.

Primer motel y empezaba la gran aventura. 4 días de carretera nos esperaban. De camino paramos en un taco bell a comprar algo de cena. Chus estaba como loco por volver a comer uno, en el año que vivió allí fue el sitio que más frecuentó y estaba como un niño pequeño por volver a probarlo.

Dentro de la habitación hacía un calor insoportable, pero la noche en la calle se había puesto muy fría y ventosa. Aún me parece oirlo en las ventanas… (ah no! que es el cierzo de Zaragoza 😛 )

Desayuno al día siguiente en el motel y partimos rumbo al Gran Cañón del Colorado. Welcome to Arizona baby! ❤

arizona

Parada reglamentaria en Hoover Dam

Esta presa que recibe su nombre de Herbert Hoover, que jugó un papel fundamental en su construcción, primero como Secretario de Comercio y después como Presidente de los Estados Unidos de América, se encuentra ubicada en el cauce del río Colorado justo en la frontera entre Nevada y Arizona.

hoover dam

Tras un rato conduciendo paramos a repostar algo (nosotros, no el coche) en una especie de estación de servicio. Compramos una cerveza fría y dos perritos calientes. Una mujer hispana nos comentó que había dos rutas para ir al Cañón, una hacia el norte de dos horas de carretera o hacia el este de 4 horas. También nos dijeron “tener cuidado, que no os vean beber en la calle que está prohibido” :-S Ahora sí que estábamos “en tierra de nadie” :-O

gran caniongran_canionCadillac

No teníamos mucho tiempo, había que llegar a dormir a California así que nos dirigimos hacia la carretera de 2 horas. La mujer nos aseguró que lo que íbamos a ver era prácticamente lo mismo que hacia la otra ruta. Dormí hasta llegar mientras Chus conducía.

Processed with VSCOcam with p2 preset

Una enorme carpa blanca y varios helicópteros hacían de antesala del Gran Cañón, pero cual fue nuestra sorpresa cuando solo nos ofrecían 3 alternativas para verlo. 1: visita al sky walk y poblado indio; 2: vuelo en helicóptero de 10 minutos; o 3: vuelo en helicóptero de 20 minutos aproximadamente (no recuerdo los tiempos exactos) y cada una de las opciones por un tremendo pastizal. ¿En serio?

Con la pasta contada en el bolsillo y la indignación por la tremenda explotación turística perdimos como casi una hora de nuestra vida deliberando entre acceder o no. Me costó llorar, no voy a engañar. Me iba sin ver el Cañón. Pero era tanta la rabia que me había entrado que no estaba dispuesta a pasar por el aro. Mi vértigo también influyó mucho y un vuelo en en esas circunstancias podía amargarme el resto del viaje o hacerlo inolvidable. No fui valiente, no arriesgué. Una pena no haber contado con un par de días más para adentrarnos con el coche por el cañón, hacer incluso noche y explorarlo al máximo. La próxima vez será…

Rumbo por fin a California, dejamos atrás el cañón y al volante servidora 😀  En ese momento me sentía como Telma y Louise, llevaba mi sombrero cowboy recién comprado en los Outlet de Las Vegas, música county sonando en la radio a tope de power y una larga recta atravesando el desierto de Arizona por delante de nosotros. Yeeeehaaaa!!! Lo que hubiera dado por conducir ese Cadillac de la estación…

Processed with VSCOcam with p2 preset

Ese momento calmó completamente la desazón por no haber podido ver el cañón. Nadie me quitaría jamás ya esa experiencia y casi 800 km por delante para recorrer.

arizona

En el camino, una imagen que me fascinó. Las casas estaban tan alejadas de la carretera que todos los buzones se ubicaban en la orilla de cada camino. Esta imagen se quedó en mi retina de por vida.

gran_canion

Algo nos llamó la atención en el camino. Un lugar desconocido y muy auténtico. Paramos el coche y entramos sin ser invitados. Parecía un… poblado, no, era un camping, o… un espacio de descanso. No lo teníamos muy claro pero había un bar y era momento de tomar una budweiser bien fría. No penséis que nos pasábamos el día bebiendo cervezas eh! 😛 pero entre trayecto y trayecto podían transcurrir una media de 4 horas tranquilamente.

Por aquel lugar iban apareciendo hombres vestidos de vaqueros, con sus espuelas y sus sombreros (no se dejaron fotografiar). Una especie de recepción daba la bienvenida a un par de parejas de huéspedes vestidos de calle. Creo que nos costó 7 dólares la cerveza pero el espectáculo visual lo valía.

Processed with VSCOcam with f2 presetgran_canion9vbUeSfKProcessed with VSCOcam with p2 presetgran canion2 ¿Qué? Puro western americano eh! 😀  ❤  Solo por esto, mereció la pena ir hasta allí.

Seguimos nuestra ruta al sur. Los Ángeles nos esperaba.

Próxima parada: California

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s