Galería

Big Sur to Carmel by the sea.

9 de junio de 2012. Carretera de Los Ángeles a San Francisco. Recta final del viaje hacia nuestro último destino. El atardecer quemando el mar nos daría la bienvenida en un corto pero intenso recorrido hasta el anochecer. No recuerdo exactamente cómo empezó el camino, lo que si recuerdo bien es lo que pudimos sentir al recorrerlo. Ahora sí dale al play porque nada como escucharle a él en directo y sumergirse un poquito en lo que pudimos sentir. Otro de mis favoritos y otra de mis favoritas, ¿por qué será? 😉

“No os perdáis la carretera de la costa que va de Los Ángeles a San Francisco, es impresionante” ¡gran consejo Marc! aún estamos agradecidos. Empezaba a caer la tarde cuando tuvimos que abandonar LA para partir a SF ya que nuestro vuelo de vuelta salía desde allí y antes queríamos dar una paseo “rápido” por la ciudad para no quedarnos con la sensación de no haber visto nada.

señal big sur

Una carretera interminable recorría toda la costa californiana de Los Ángeles hasta San Francisco. Sobretodo nos dijeron, no cojáis la interior, os arrepentiréis, ir todo el rato bordeando la costa. Y así lo hicimos. Caía el sol y el paisaje se tornaba cada vez más impresionante. Los naranjas del cielo se entremezclaban con el azul del mar intenso.

big surbig sur

Pero una sola parada en el camino no bastaba, la carretera estaba llena de entrantes donde bajarse a contemplar aquella maravilla que teníamos ante los ojos más espectacular aún que lo que te puedes imaginar cuando te lo cuentan.

OoLkwbCl_3

Sentados, mirando aquel atardecer, con los pies descalzos y cientos de kilómetros ya a nuestras espaldas. Intentando no pensar que pronto acababa todo. El destino nos había guardado lo mejor para el final. Porque nuestra primera ruta desde España no era esta, en nuestro trayecto no estaba Los Ángeles, pero en el último momento decidimos cambiarlo todo y vaya si mereció la pena.

Processed with VSCOcam with t1 presetProcessed with VSCOcam with s2 preset Processed with VSCOcam with f2 preset

Las olas golpeaban con fuerza la costa cuando al fondo una suave melodía se empezó a escuchar. Un hombre algo mayor, con su bicicleta aparcada a la espalda, entonaba Old Man de Neil Young acompañado de su guitarra. En ese mismo instante una lágrima empezó a resbalar por nuestra cara. Aquel momento mágico nos envolvió y no pudimos aguantar la emoción. Una carretera, los acantilados, la brisa, la música… todo se volvió perfecto y no hacía falta nada más en ese momento para ser feliz. Fue un momento inolvidable.

big_sur  big sur

A medida que anochecía íbamos viendo en las orillas de la carretera con el bosque de fondo los diferentes complejos de alojamiento, muy rurales, iluminados. La gente sonreía, se respiraba libertad.

Big sur046_4_10x17

Dejamos atrás Big Sur hasta llegar a Carmel un pueblo ¡PRECIOSO! del condado de Monterrey y por algunos conocidos por su alcalde Clint Eastwood. Con la noche ya a nuestros pies buscamos un lugar para cenar y en ese momento lo único que encontramos abierto fue un Subway donde unos Mexicanos muy simpáticos nos recomendaron pasar la noche a las afueras de Carmel ya que sí, muy bonito el pueblo, pero muy poco asequible. Por suerte a pocos metros en coche encontramos un motel con habitación libre, donde ya se alojaban varios jóvenes con motivo de la festividad de una marca conocida de cerveza así que no estaríamos solos.

Bueno el motel ya lo veis… bonito bonito… pues no, como todos vaya, aunque este un pelín más “guarrete” que los demás. Ahora hasta me río al recordarlo pero tenía unos ronchotes bastante majos en las mesillas jajaja, quizá alguno se había pegado una buena fiesta. Creo que es el primer sitio donde, a pesar de que las sábanas estaban limpias, me dio reparo dormir entre ellas. Menos mal que yo para esas cosas no soy nada mirada… o era :-S

Al día siguiente volvimos a Carmel, Carmel by the Sea para ser más exactos, para ver bien el pueblo. Ya que habíamos llegado hasta allí no podíamos pasar de largo sin más. Posiblemente el pueblo más bonito que exista, de cuento, de película, pero no de esas de Clint Eastwood sino de Tim Burton, o de Alicia en el País de las maravillas, o de Hansel y Gretel y su casita de chocolate, lo que daría por tener una casita de esas allí… Las imágenes por desgracia no pueden reflejar todo lo bonito que es porque la realidad siempre supera con creces la ficción, pero aquí os dejo unas cuantas para veáis de lo que hablo.

Processed with VSCOcam with f2 presetProcessed with VSCOcam with f2 preset

Processed with VSCOcam with f2 preset

El pueblo está plagado de casitas mágicas, con curvas imposibles, piedras de colores insoñables y tejados que parecían haber sido esculpidos a mano. Parecían tener vida propia. Los jardines perfectamente cuidados y un profundo silencio roto solo por el mar.

Imagino mis tardes sentadas en el porche, con el sonido de las olas de fondo… viendo atardecer en los acantilados de Big Sur… aaahhh…. Hasta siempre California.

Última parada, San Francisco.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s