Galería

Santorini. Romántica

Calma, paz, silencio, encanto, romanticismo. El tiempo se para en todas sus panorámicas, el amor aparece en cada rincón y los atardeceres se hacen eternos al borde de sus acantilados. Nacida de un volcán y con una superficie de 73 km² sitúa sus ciudades en la parte alta disponiendo a sus pies un inmenso mar en calma capaz de poner en orden todos los sentidos.

22.08.2013

El vuelo llegó de noche a eso de las 2:55 de la madrugada, con salida desde Barcelona y 3 horas de duración exactas. Un amigo de Chus se encargaría de guardar nuestro coche hasta la vuelta, esta vez preferimos no coger el AVE. Aterrizamos en el aeropuerto de Tira, la capital (JTR-A. Nacional de Santorini) Solo llevábamos una maleta de mano, la más pequeña que teníamos, queríamos viajar cómodos puesto que durante el viaje cogeríamos al menos tres ferrys y no sabíamos lo que nos deparaban las islas. Viajar ligero de equipaje es la clave.

Buscamos un taxi que nos llevaría al hotel ya que por desgracia no teníamos servicio de recogida, sabíamos que estaba en un lugar llamado Oia, a unos 10 km aproximadamente, pero no teníamos la más remota idea de como sería el camino hasta allí. Sonaba música griega en la radio, ya empezábamos a conectar con su griega. En la más absoluta oscuridad pasamos 20 minutos dentro de aquel vehículo sin poder ver nada de lo que había en el camino con la incertidumbre de cómo sería aquello a la luz del día puesto que por la noche por las zonas por las que nos condujo el taxi solo daban la impresión de un antiguo pueblo sin mucho que ver.

Piscina trasera del Olympic Villas

Llegamos a una zona de carretera con varias casas y puertas que parecían hoteles. Pagamos 30 euros al taxista (llamarme loca, pero no sabíamos si era barato o caro, de hecho el hombre no era ni taxista :-/ así que no protestamos) Por fin el hotel y nuestra sensación al bajar del coche no fue demasiado buena. Una carretera algo vieja, nadie por la calle, no se veía el mar… (en las fotos del hotel sí que se veía). Nuestras expectativas de repente se desvanecieron hasta el suelo. “Bueno, vamos a entrar a ver que tal es” Llamamos al timbre y tras un largo rato de espera salió un hombre que nos hablaba muy bajito, todos dormían ya. Nos llevó hasta nuestra habitación por lo que pensábamos que era la parte trasera del hotel, pasamos por una piscina, que no era la que yo recordaba tampoco en la web… 😦  pero un poco más adelante es cuando vino la sorpresa.Unas escaleritas llevaban hacia una piscina iluminada tras un muro bajo de piedra redondeado blanco que daba paso a un camino precioso gris empedrado y dejaba ver cientos de bóvedas blancas, terrazas con increíbles piscinas todas iluminadas y la inmensidad del mar (que en ese momento era completamente oscuro). Fue tal nuestra impresión que apenas pudimos dormir esperando que amaneciera para ver cómo era todo a plena luz del sol. Solo os digo que eso no se puede ver en foto, hay que verlo en persona. Era tal el silencio y la paz que allí se respiraba que parecíamos estar en el fin del mundo, en el paraíso.

Oia NocturnaNo sabíamos si se trataba solo de hoteles o también eran casas particulares, tendríamos que esperar al amanecer.

Con el cansancio en el cuerpo pero muy despiertos por la emoción del momento, nos acostamos a eso de las 4 de la madrugada y abrimos los ojos sobre las 10 de la mañana. Y… lo que había parecido un sueño… lo seguía siendo y estábamos dentro de él.

¡Buenos días Santorini! 😀

Dormitorio Olympic Villas

Primera experiencia un tanto… ejem… con las señoritas de la limpieza, que yo creo que desconocían nuestra llegada nocturna y entraron a la habitación mientras comenzábamos a despertar. Bien, como dice mi amiga Pat, no hay viaje sin anécdotas.

Uniformes puestos (bañador y toalla) y salimos a explorar. Bueno, no se si alguna vez os habéis metido dentro de… no se, el cuento de Alicia en el País de las Maravillas o algo así… pues salir de aquella habitación fue lo más parecido a entrar dentro de un cuento. Nada parecía real.

Una inmensa balsa azul en calma nos dio los buenos días con un sol espléndido acompañado de una tranquilidad y un silencio extremo. Ya había gente bañándose en la piscina y algunos turistas paseaban por el caminito empedrado. Estábamos en Oia, la ciudad del norte de la isla, la más tranquila, la más elegante y mágica de Santorini y nuestro hotel, el Olympic Villas.

Habitación doble Olympic Villas

Disfrutamos de 4 noches en este fantástico hotel por 75€ la noche en habitación doble, que abonamos al final de nuestra estancia. La reserva la hicimos con Hoteles.com y fue todo de maravilla. Bien si, no es para mochileros precisamente. No buscábamos lujos, algo normal pero tampoco “cutre”, no dejaban de ser unas buenas vacaciones. En Grecia, a no ser que vayas a un mega hotel de lujo, todos los de 3*** – 4 *** son muy básicos, lo que en España serían un 2** – 3 ***. Queríamos algo que ofreciera una buena relación calidad-precio y aquí lo encontramos. Para ser pleno agosto y Santorini… no estaba nada mal, ¿no?.

La habitación por lo general era sencilla, nada de lujos y limpia. El baño muy básico pero de sobra. Desayunábamos café allí todos los días y alguna cervecita al atardecer también cayó algún día 😉  Las comidas y cenas, las hicimos todas fuera del hotel.

Si tengo que poner alguna pega, he de decir que las almohadas eran incomodísimas, y que ya lo advertían en los foros de internet pero yo me fié, así que si os gusta esto y decidís ir allí, por favor, llevaos una almohada o pedir que os dejen otra o lo que sea porque son realmente mortales jajaja.

La única ventana que tenía la habitación era una puerta que daba a una pequeña terraza trasera con una mesa y dos sillas y vistas a la calle principal. Aquí no tuvimos mucha suerte, no veíamos el mar, pero… tampoco íbamos a pasar demasiados ratos ahí.

Granadas en el patio de Olympic VillasLas zonas comunes estaban llenas de detalles y árboles frutales.

Olympic Villas

El hotel disponía de dos piscinas, una delantera (menos atractiva, la que vimos por la noche nada más entrar) y la trasera con vistas a la caldera.

Como en todas las partes del mundo hay personas más educadas que otras y por lo general en mi corta vida de viajera he podido experimentar la falta de educación de muchos extranjeros (me refiero a los que no son españoles). Siento decirlo pero sobretodo ingleses, suecos y franceses (estos se llevaban la palma por lo hablar de los chinos, claro) que se alojaban en el hotel, acaparaban todo lo que podían sin pensar en los demás.

Olympic Villas

Vista trasera del Olympic Villas

Olympic Villas

Dentro de la piscina mirando al mar… No se estaba nada mal 😉

Olympic Villas

¡Era todo tan bonito! Jamás estando de vacaciones me había pasado que a eso de las 4 o las 5 de la mañana mi cuerpo despertara por si solo con ansiedad sin poder dormir de emoción y necesidad de no querer perder ni un minuto más sin ver el exterior. Dormir allí era una pérdida de tiempo y despertar con un café en la mano viendo amanecer… un regalo ❤

IMG_20130824_084206

Oia. Pasear, sentir la calma, observar los lujosos hoteles que se asomaban al acantilado… que muchos son de mírame y no me toques sí, pero otros son solo de “no me toques” y te puedes colar hasta lo más recóndito para verlos jiji 🙂

Vista de Oia

Vistas a la caldera OiaTerraza hotel en Oia

Las callecitas del pueblo de Oia son un gustazo. Rodeadas de restaurantes y tiendas donde poder adquirir una cuidadísima artesanía local y los inigualables vestidos griegos. Por supuesto, uno de esos se vino conmigo en la maleta 😛

Oia Molino en Oia campanario en Oia Galería de arte en OiaIglesia en OiaCúpula de iglesia en OiaAlquilamos un coche justo enfrente del hotel (al lado de una pequeña tienda de ultramarinos donde podíamos comprar comida o cualquier artículo de primera necesidad, una genialidad, vaya…) para los 3 días que íbamos a estar en Santorini y nos fuimos a recorrer la isla. La compañía se llamaba Vazeus y alquilamos un Fiat Panda por 220€ 160€ aprox. para los 3 días (actualizo esta información según datos de su página web para las fechas de Agosto, que es cuando hicimos la visita) y os dejo aquí su página web para que podáis verlos http://www.vazeos.gr/pricelist.php. Queríamos bañarnos en ese mar, ver su capital, probar su comida… en definitiva empaparnos de todo lo que la isla nos pudiera ofrecer. Ciertamente es muy turística, pero está todo tan cuidado y tan maravilloso que se vuelve irresistible.

Fira (también llamada Thira) Capital de Santorini.

Plagada de hoteles lujosos, restaurantes, música, turistas, tiendas, arquitectura griega, puestos callejeros de esponjas marinas naturales… También encontramos muchas tiendas de ropa tipo… lo que en España llamaríamos “los chinos” donde se podían adquirir las camisetas de cualquier equipo de fútbol, o imitaciones de cientos de marcas y miles de pingos varios que se pudieran antojar.

Fira

Puesto Esponjas FiraFiraFiraVistas desde FiraFira

Mucho más ruidosa que Oia y más transitada, en Fira son muy típicos los paseos en burrito, que te llevan desde la parte baja del acantilado hasta arriba. Esto no nos animamos a hacerlo ya que sí que lo vimos demasiado turístico para nuestro gusto, pero para gustos… ¡una buena coz! 😛 Queríamos pasear, mirar, embobarnos, “gastar” el tiempo y disfrutar.

Calles de FiraFiraFiraFira Nocturna

Tanto de día como de noche Fira es así, ajetreada. Al caer el sol se llena de turistas que acuden a increíbles discotecas al aire libre que transforman las calles céntricas de la capital.

Algo curioso de la isla es, que a pesar de ser tan reducida posee dos catedrales nada más y nada menos.

Por un lado está la Catedral Ortodoxa Metropolitana, situada en el sur, en el paseo marítimo, de la que destacan sus formas redondeadas. Es fácil encontrase con ella a su paso.

Catedral OrtodoxaCatedral Ortodoxa Fira

Por otro, la Catedral Católica en honor a San Juan Bautista, situada en el centro de la capital. Al contrario que la Ortodoxa, su acceso debe hacerse por pequeñas callejuelas estrechas, en las que a su paso te puedes encontrar con tiendas y bares con un encanto particular.

Catedral católica Fira Catedral católica FiraFira

Pero si por algo es conocidísima esta parte del mundo es por sus famosas cúpulas azules que se reparten a lo largo y ancho de las islas.

Cúpulas en FiraCúpulas en Fira

Perissa y las playas del sur.  Tras visitar la capital tanto de día como de noche, tocaba probar el mar. Al día siguiente acudimos a las playas del sur para ver cómo eran sus aguas y playas volcánicas de cerca. Tanto en la capital como en la ciudad de Oia, por su ubicación tan elevada el baño es más inaccesible y es necesario desplazarse.

Perivolos, Perissa, Kamari Beach, Red beach o la playa blanca, son algunas de las más conocidas. No esperes aguas cristalinas o playas paradisíacas en Santorini, no las encontrarás. Y si lo haces, chívamelo para cuando vuelva 😛

Playa de PerissaDe arena negra, casi piedras, muy caliente, agua en calma y muy muy salada, a excepción de la playa blanca, de paredes blancas y agua algo más clara aunque sin perder su carácter volcánico. Así son sus playas.

Playa de PerissaEl paseo marítimo de Perissa era como los paseos de cualquier costa española lleno de tumbonas y restaurantes donde comer y tomar algo pero algo más ordenado y cuadriculado. No nos impresionó especialmente. Me recordó un poco a la isla de Ibiza cuando veíamos desde la toalla aterrizar los aviones que casi rozaban la arena por su cercanía al aeropuerto 🙂

Qué comer

TODO. En Grecia hay que probarlo todo, sus ensaladas, platos fríos, calientes, cremas de aperitivos, postres… pura dieta mediterránea.

  • Ensaladas griegas con el exquisito queso feta, pepino y tomate aderezado con orégano.
  • El tzatziki. Una salsa fría muy característica griega y turca compuesta por yogur griego, pepino rallado, aceite, jugo de limón, ajo y en ocasiones perejil, menta, pimienta o eneldo.

  • El tan popular Souvlaki, brochetas de cerdo, pollo o cordero.
  • Los Dolmades, riquísimos rulos de hoja de parra rellenos de arroz, cebolla, carne picada, piñones y especias que se comen calentitos acompañados de salsa de yogur.
  • Su famosa musaca (lasaña de berenjena)

Musaka

  • Y como no, el conocidísimo Gyros griego (más conocido por nosotros como Kebab), pero servido en pan de pita o plato.
  • Y para culminar, sus milhojas, mmmmm…. aún puedo recordar aquel sabor.

Milhojas

Por supuesto no me olvido de su cerveza, alimento indispensable en la dieta de todo buen mediterráneo 🙂 Allí la más conocida es la Mythos, muy similar a nuestra Mahou, quizá algo más suave, pero que sabe a gloria desde la cima de los acantilados.

Cerveza Mythos

No os engañéis, con la comida griega pasa como cuando comes una tortilla de patata en otro lugar, no tiene nada que ver comerla en su país de origen. Sin duda, cuando uno viaja tiene que comer comida local, ya que jamás volverá a su sabor auténtico fuera de allí. Es más, a nuestra vuelta a España, la primera noche fuimos como locos a por un gyros y… os podéis imaginas el chasco. Algo que antes nos encantaba cuando lo comíamos aquí, había pasado a ser algo “¡¡puag!!” que no hemos vuelto a probar.

¿Y los Griegos? ¿Cómo son? Quizá algo tímidos, aunque como en todas partes encuentras de todo, gente más servicial y otra más antipática, pero por lo general nos parecieron amables, de pocas palabras pero se hacían entender. Y tan acostumbrados al turismo que como un camarero nos contó, la isla se queda casi desierta al llegar el frío.

Para culminar nuestro último día en la isla, los dioses nos habían preparado un regalo inolvidable. Al caer la tarde el cielo se prendió de rojo y naranja mostrándonos uno de los atardeceres más increíbles que pudimos contemplar hasta el momento. Maravillas de la naturaleza, sin duda. A su fin, un gran espectáculo de fuegos artificiales desde el centro de la caldera. Sin duda, el mejor fin de fiesta que podíamos esperar.

Atardecer en Oia

Tras 4 maravillosos y románticos días en Santorini llegó el momento de cambiar de isla. Dejamos el coche en el puerto, el chico del alquiler nos dio instrucciones de guardar la llave en la guantera junto con el contrato y cerrar el coche tal cual y él pasaría a recogerlo.

Pasaron varias horas desde que llegamos al puerto hasta que subimos al ferry, aprovechamos para comer y comprar algo de reserva. El viaje hacia la siguiente isla iba a ser un poco largo. 6 horas nos separaban de Paros, con su correspondiente parada en Ios y Naxos.

Los billetes para los ferrys los consultamos primero en la web www.aferry.com ya que leímos por diferentes foros que es recomendable sacarlos con tiempo, por si se llena el ferry y que si sale día de mucho oleaje no sale el barco y te puedes quedar en tierra. Es difícil que en agosto haga mal tiempo y pierdas el viaje, así que no hay problema en reservarlos con tiempo y coger una buena butaca o comprarlos en el momento allí. Tanto en Fira como en el mismo puerto, puedes canjear tus billetes o comprarlos directamente antes de subir al barco en las diferentes oficinas dispuestas para ello. Eso sí, te recomiendo ir con  antelación al puerto para coger buen sitio ya que las colas son larguísimas y la gente demasiado espabilada que se tumban largos en los asientos corridos a dormir durante el trayecto y te dejan una triste silla por el mismo precio por el que has pagado un asiento algo más cómodo.

Hay varias compañías para elegir. Las más conocidas son Blue Star Ferries y EasyJets entre otras y dependiendo de la comodidad y la compañía que se quiera, se paga un precio más o menos elevado por el billete. A mayor precio mejor comodidad y mayor velocidad.

Si no has comido antes de embarcar, no tendrás problema, dentro del ferry hay un estupendo restaurante donde puedes comprar burguers, bocadillos, tomar café o algún dulce. Los barcos son ¡de luxe! y enormes, y muy bien acondicionados (aunque si te descuidas te pillas el catarro padre de lo fuerte que está el aire a veces :-/ los deben gestionar las mismas personas que los aviones porque ¡tela!)

¡Viajeros a bordo que zarpamos!

Próxima parada y atraco del ferry: Paros

Anuncios

6 comentarios en “Santorini. Romántica

    • Hola José, la compañía se llamaba Vazeus. Está (espero que siga estando) un poquito más bajo del hotel donde nos alojamos en la misma acera del pequeño supermercado.

      Espero haberte servido de ayuda. Actualizaré esta información en el mismo post.

      Muchas gracias por tu consulta 🙂

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s